Los jugadores que consiguen buenos resultados son, como en casi todas las profesiones del mundo, gente con disciplina y capacidad de trabajo. Por mucho que esto suene a tópico, en el caso del poker es especialmente cierto. El talento y la intuición son insuficientes sin una sólida disciplina.

Un jugador de poker, a lo largo de su carrera, tiene que enfrentarse a situaciones psicológicamente complejas.

Aceptar las malas rachas

Nos guste o no, es algo que tarde o temprano sucederá. Debemos aprender a sobrellevarlas sin que afecte a nuestro juego.

Aprender una correcta gestión de banca 

Es importante ser disciplinado en este aspecto. La historia está llena de jugadores brillantes arruinados por no gestionar correctamente su banca.

No perder el hábito de estudio y trabajo

El poker evoluciona a una velocidad increíble. Lo que era correcto hace unos años, puede que ahora no lo sea. Es importante seguir estudiando y aprendiendo cosas nuevas constantemente.

Estas virtudes son las que conducen a cualquier persona normal a convertirse en un jugador ganador.

Algunos jugadores con mucho talento y acostumbrados a ganar en mesas bajas de forma relativamente fácil, tienen muchos problemas cuando suben de nivel y se enfrentan a jugadores más disciplinados.

Para ellos, mejorar su juego y estudiar a sus rivales de forma metódica es algo trabajoso. Una mala racha puede hundirles con facilidad, ya que no son psicológicamente fuertes y su banca no está preparada para asimilar resultados adversos de forma prolongada.

Estudio fuera de las mesas

Es fundamental darle importancia a todos los conocimientos sobre poker fuera de la parte puramente técnica o estratégica. Mucha gente no los valora. Creen que si juegan mejor que sus rivales ganarán dinero y que, como mucho, lo único útil es aprender a mejorar el juego en las mesas para así ganar más.

Esto es importante, pero hay multitud de jugadores técnicamente buenos que fracasan.

Muchas veces suben de nivel demasiado rápido. No respetan su banca o no tienen la disciplina de bajar de nivel aunque no sean capaces de superar a los rivales del nivel superior. Psicológicamente, pueden verse mucho más afectados por una mala racha que un jugador que tiene una banca sólida y a quien bajar de nivel no le resulta traumático.

El jugador humilde y disciplinado acabará siendo mejor jugador, y por tanto, ganará más dinero a la larga.

No cabe duda de que el talento puede ser útil. Alguien con muy pocas aptitudes innatas probablemente nunca gane botes de muchos cientos de miles de dólares. Pero, con disciplina y ganas de aprender, es perfectamente viable ser ganador en niveles relativamente altos, cosa que es virtualmente imposible de conseguir sólo con talento.

El poker es un juego donde lo fundamental es hacer un análisis correcto de las situaciones con una base matemática. En el poker, la experiencia no sirve para aprender.

Sin estudio y sin disciplina, mejorar nuestro juego es mucho más difícil. Aprender a partir de lo que nos ha sucedido (es decir, por experiencia) es imposible, ya que todo está distorsionado por la varianza implícita del juego. Podemos perder varios botes con una mano a pesar de jugarla correctamente, o ganarlos cometiendo un error.

Si aprendemos de forma intuitiva, no mejoraremos nuestro juego, y esto nos acabará costando dinero a largo plazo.

Si analizamos y estudiamos las situaciones fuera de las mesas, conseguiremos reconocer cuándo hemos jugado correctamente, a pesar del resultado.

Cómo ser un ganador
0,00Nota Final0 votes, average: 0,00 out of 50 votes, average: 0,00 out of 50 votes, average: 0,00 out of 50 votes, average: 0,00 out of 50 votes, average: 0,00 out of 5
Puntuación de los lectores:(0 Votos)
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas