Los bluffs son una parte necesaria del poker y los jugadores que nunca recurren a estos están en una enorme desventaja con respecto a los que los usan como arma de forma óptima.

Podría incluso decirse que los bluffs son obligatorios. Sin embargo, los bluffs pueden ser óptimos o hacerse mal. Se han escrito muchos artículos sobre las situaciones en las que merece la pena jugar un bluff, y cómo hacerlo correctamente. Esta vez, en PokerStars vamos a hablar sobre cómo descubrir los bluffs de tus rivales.

Luchar por grandes botes no significa que tengas que ganar en la confrontación. Los mayores botes suelen ser aquéllos en los que se llega al river, por lo que los jugadores que tengan valor suficiente como para jugarse un bluff en ellos tienen muchas probabilidades (al menos en algunos casos) de acumular buenos recuerdos y una cantidad de fichas considerable. ¿Pero qué ocurre si el que recurre a un bluff es tu rival?

Un bluff realizado de forma incorrecta o en el momento equivocado resulta obvio, y en esos casos lo tenemos muy fácil: sólo tenemos que pulsar el botón “Igualar”. Pero si nuestro rival despliega su bluff correctamente, la cosa se complica. Esto significa no demasiado a menudo ni muy pocas veces, y siempre en distintas situaciones y con apuestas diferentes. Intentaré ofrecer algunas directrices para seguir en situaciones como éstas, con algunos ejemplos.

Detectar bluffs en función de los rangos de manos del rival

Hay situaciones en las que puedes averiguar de forma casi exacta qué mano puede tener tu oponente. Por supuesto nunca sabes cuál es en realidad, y tampoco haces cábalas al azar, sino que tomas una decisión en función del rango completo de manos de tu rival. Éste es un ejemplo:

Estás heads-up en una mano y has tenido la suerte de ligar dobles parejas en el flop. Tienes J-10 en tu mano y el flop es 10p-Jp-3d, pero la situación no es tan sencilla, porque hay un proyecto de color (picas) en el flop. Tu rival pasa y tú apuestas en posición. Tu rival iguala. El turn es un 4 de distinto palo. Tu rival vuelve a pasar, y tú sigues apostando. Tu rival vuelve a igualar. El river es un 7 de palo distinto y tu rival abre con una gran apuesta, de 3/4 del tamaño del bote.

Según la información previa que dispones sobre el jugador, crees que sólo apostaría así con escaleras, haría slow play con tríos y se retiraría con proyectos, y pasaría con todas las demás manos. Eso significa que el rango inicial de tu rival es el siguiente: todas las combinaciones con dos picas, K-Q, Q-9, 9-8, J-J, 10-10 y 3-3. Es obvio que superamos a la mayor parte de manos de este rango, lo que significa que debes igualar en este punto.

Detectar bluffss basándote en las pot odds

Como ya he mencionado, en el river se ven mayores bluffs, por lo que detectarlos nos da grandes posibilidades de sacar buenos beneficios. En ocasiones tomamos nuestras decisiones en función de las pot odds; echemos un vistazo a un ejemplo. El bote era de 12.000 antes de que se repartiese el river. Llegas a la confrontación y pasas con una mano complicada (border-line); tu rival apuesta 4.000.

Viste con anterioridad que este jugador es capaz de realizar bluffs elaborados cuando tiene la oportunidad. Por este motivo, piensas que puede estar realizando una apuesta de valor, aunque también podría ser un nuevo bluff. Lamentablemente, en este momento no puedes sacar ninguna conclusión de las cartas que hay en la mesa. ¿Cómo te ayudan las pot odds en este caso? Tienes que igualar 4.000 y te llevarás 20.000 si ganas el bote, lo que significa que tus pot odds son de 1:4 o del 20 %. Sólo tienes que decidir si tu rival intentaría un bluff más o menos del 20 % de las veces en esta situación. Si lo haría con menos frecuencia del 20 %, tienes que retirarte; pero si crees que lo haría más del 20 % de las veces, igualar sería la decisión correcta según las matemáticas.

Como dije anteriormente, a este rival le gusta jugar bluffs cuando tiene la oportunidad de hacerlo, por lo que, dado lo atractivo de las pot odds, en esta ocasión igualas su apuesta.

Provocar bluffs

En ocasiones te encontrarás en situaciones en las que no tiene mucho sentido realizar apuestas de valor. Estas son situaciones en las que hay una buena probabilidad de que el rival tenga un proyecto que no ha completado en el river. Además, tu oponente debería tener claro que tienes la mejor mano, por lo que no puede ganar en la confrontación. En estos casos, es razonable pasar en el river y provocar el bluff de tu oponente.

Un ejemplo típico donde esta habilidad resulta práctica es cuando tienes una mano inicial fuerte (como una pareja grande) que no ha mejorado. En esta mano, tienes damas de mano fuera de posición. Tu rival iguala tus apuestas preflop, en el flop y también en el turn. Las cartas de la mesa son 9t-8c-3t-2c-2d. Si crees que tu rival ha igualado todas las veces con un proyecto, no es necesario que apuestes, porque se retirará. Es mucho mejor pasar para luego igualar porque, de esta forma, tu oponente podría intentar un bluff.

Probablemente, la regla más importante para detectar grandes bluffs es la siguiente: ¡nunca lo fuerces! No intentes jamás detectar un bluff a toda costa; cuando llegue el momento oportuno, no dudes en igualar incluso con cartas débiles.

Otra regla de oro es que nunca debes igualar grandes apuestas en el river porque pienses que tu rival podría ir de bluff. Intenta encontrar siempre un motivo para igualar. En ocasiones podemos acertar sin una explicación razonable, pero a la larga no sacaremos beneficio de estas situaciones.

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