Una guía para el Heads-up poker

Avanzado 6De esto se trata todo. Cómo mirarle hacia abajo a tu oponente cuando van mano a mano.

Lea estrategias de heads up

Heads up poker

El showdown final
De esto se trata todo. En un torneo, quedar entre los dos primeros es el paraíso para un jugador de poker y es tu recompensa por jugar tan bien. Si te ves en estas circunstancias bastante seguido, entonces tu juego está exactamente como debería.

Muchos jugadores luchan demasiado cuando llegan a esta situación, se ponen nerviosos y se resignan y creen que las posibilidades de ganar son 50%, dependiendo así puramente de la suerte. Pero esa no es la actitud de un ganador. Después de todo, el mayor salto de todo el juego es entre el primer y segundo lugar. No se lo podemos dejar al azar.

El uno a uno en un torneo multi-mesas es un gran salto psicológico – y es aun más difícil de hacer frente pues ahora te verás envuelto en todas las manos. Lo primero que querrás hacer cuando un torneo se hace heads up es cambiar la velocidad mental – observa tu oponente y utiliza cada gramo de fuerza y concentración que posees en tu cuerpo.

Estrategia
Encontrar la mejor estrategia es una tarea que se determina en base a tres factores: la cantidad de fichas en tu poder en relación a tu oponente, el tamaño del blind en relación a tus fichas y la observación.

No existe una sola estrategia en la mesa final que sea totalmente efectiva. Si has usado la técnica conservadora-agresiva para llegar hasta este punto, entonces mucho de lo que te ha traído hasta aquí, tendrás que tirarlo a la basura. Con sólo dos jugadores en la mesa, cada mano que se te entrega tiene posibilidades de victoria – cuánto más sobre el promedio sea, más oportunidades tendrás. La gran mayoría de las manos serán decididas antes o luego después del flop y tu habilidad de robarte los blinds es esencial.

Observación
Para este punto, ya deberás estar más que acostumbrado al estilo de tu oponente. Después de todo, has pasado mucho tiempo en la misma mesa que él. Esto es muy útil, aunque es importante recordar que todo cambia al momento que la mesa cambia a heads-up. Tendencias específicas como tratar de acapararlo todo pueden desaparecer, pues las circunstancias han cambiado, pero las características más profundas se mantienen.

Usa tres de las primeras manos para hacer tantas observaciones como sean posibles y toma nota mental de cualquier nueva tendencia que pueda aparecer, y luego úsalas en su contra.

Comienza con un plan
Si eres aficionado a los deportes, sabrás que un penal tiene muchas más posibilidades de gol que un tiro libre. El heads-up en un torneo es una situación muy similar. Sucede de pronto y la acción es rápida y furiosa. Pero si entras conociendo tus opciones, deberías poder tomar algunas decisiones rápidas que te ayudarían a anotar.

Claro que las cartas que saques te informarán sobre tus decisiones, pero no siempre puedes garantizar que éstas vendrán (o que tu oponente no se retirará de la jugada cuando sea el caso) y los blinds son tan caros a esta altura que no te podrás dar el lujo de retirarte por siempre, mientras esperas por un monstruo.

Entonces, has captado a tu oponente. Esto te servirá de mucho, pues te da una gran ventaja desde un principio. Si él se retira seguido debido a tu presión, no sólo le has robado una gran cantidad de fichas, sino que también sabes que será fácil y barato robarle lo que le queda. Además, él sabe que tendrá que hacer un gran compromiso de enfrentarte (o robarte) – le costará el doble o triple ver un flop o robarte. Si tiene tan mala suerte al punto de hacer esto cuando tienes un monstruo en manos, existe la posibilidad de finiquitar el torneo ahí mismo.

La segunda ventaja que entrega este tipo de juego es la información. Si tu oponente reacciona a tus apuestas poniéndose súper agresivo, entonces sabrás que lo mejor es retirarte e intentar con juego lento.

Sea como sea, la idea es hacer que los jugadores paguen más de lo que sus probabilidades ameritan.

Aprovecha los blinds
Esto puede ser duro, pero este es el momento para demostrar paciencia. Especialmente si los blinds realmente le causan daño a tu oponente. Toda la presión está sobre ellos y lo último que quieres es dejarlos ir barato.

La única esperanza que tiene tu oponente es acaparar más pozos que tú. La única esperanza de tu oponente es tomar más pozos que tú. Si él es conservador, mantén la presión constantemente aumentando los big blinds con manos mejores que el promedio e intenta no traicionar tus buenas manos. Iguala o aumenta modestamente cuando tengas un buen juego en la esperanza de tender una trampa y no tengas miedo de apretar el gatillo con un as en mano con un buen kicker si él apuesta fuerte. A no ser que su suerte sea excepcional o sea muy agresivo, no tendrá opción a no ser retirarse la gran mayoría de las manos.

Si él es agresivo, no debes dejar de ejercer presión., pero evita hacer apuestas estúpidas – como igualar el small blind con cartas débiles. Mejor dejar que pasen, en la esperanza de que tu oponente tenga un monstruo en manos. Mantén la presión y déjale muy claro que tendrá que apostar sobre sus probabilidades para defender sus blinds cuando tengas una buena mano. Evita cualquier posibilidad de all-in a no ser que tengas cartas muy buenas o no tengas más opción.

Pocas fichas
Tu situación es tal cual se describió anteriormente, pero al revés. Necesitas ganar más pozos que tu oponente. Esto significa que deberás jugar tus manos agresivamente. Cualquier mano decente requerirá compromiso si eres el primero en apostar. Finge debilidad en tus manos fuertes para intentar atraer una apuesta jugosa.

Si él se pone conservador, llegó la hora de robar fichas, pero sin comprometer demasiado a punto de que no puedas volver atrás en el caso de una emergencia. Si se pone agresivo, trata de ganar tiempo – aunque debes apurarte en cambiar la técnica, pues luego te verás forzada a ir all-in con una mano que no sería tu primera opción.

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