Protege tu bankroll: manejando el tilt

intermedio 4Manteniéndote tranquilo cuando la presión es mucha.

¿Alguien todavía jugará pinball hoy día?

En caso de que no estés familiarizado con el término, tilt se refiere a cuando un pinball o cualquier otro videojuego falla por alguna razón y, por lo tanto, pierdes control del juego y eres derrotado.

Piensa en tu cerebro como una máquina de pinball y entenderás qué es el tilt en el poker.

¿Qué sucedió?
A todos nos ha pasado alguna vez.  Te sientes ansioso, sientes la presión. Tienes una excelente mano y lo has todo bien – es tu turno de ganar. Entonces, de la nada, alguien te gana con el más increíble juego que sacó en la quinta carta del flop. Un par de manos más tarde, ¡pasa lo mismo!

Te desesperas. Lloras por justicia ante un universo injusto. Confianza, estrategia y paciencia se ven como conceptos lejanos, opacados por una oscura roja niebla que ha descendido ante tus ojos. A la próxima jugada ves que tienes J-4 de diferentes pintas y dices: “Al demonio la técnica y probabilidades. Éste pozo va a ser mío”. Entonces apuestas más fuerte que nunca para ver si alguien tiene la osadía de enfrentarte…

Y te igualan la apuesta.

Y te derrotan.

Ahora, has tomado una mala situación y la convertiste en una mucho, mucho peor.

Tilt puede haber sido una estrategia efectiva en el Viejo Oeste, cuando jugadores prudentes eran suficientemente sabios como para retirarse de un juego contra un vaquero enojado con una pistola en mano. Pero hoy en día, tilt es receta para el desastre. Buenos jugadores conocen las señales y no dudan ante la oportunidad de quitarle fichas a un pobre sujeto frustrado que prácticamente las regala.

El por qué del tilt
Tilt es una reacción física a un problema abstracto y sus raíces se encuentran en nuestra genética. A través de la evolución, la naturaleza nos ha programado para responder ante una agresión atacando de vuelta o huyendo. Esto no es pensado o voluntario, sino que puro instinto. Nuestras glándulas secretan adrenalina y otros neurotransmisores a la corriente sanguínea que pueden modificar nuestra manera de pensar – si dejas que así sea – y causan comportamientos automáticos. Funciona muy bien si te ataca un oso gris mientras vuelves a tu cueva, pero no es tan efectivo si quieres revertir una pésima situación en una mesa de poker.
¡Esto es poker!
Para combatir el tilt es necesario, principalmente, experiencia – cuanto más juegues, más fácilmente sabrás que la mala suerte y las malas rachas son parte integrante de este juego. Pero no te preocupes, con el tiempo, la mala y la buena suerte terminan por igualarse y compensarse.  Si mantienes la cuenta, te darás cuenta que también has ganado muchas manos que deberías haber perdido.

Si tienes menos experiencia y no estás dispuesto a pagar por ello en fichas, puedes adelantarte aprendiendo a reconocer las señales que indican que tú u otro jugador ha entrado en tilt y así desarrollar estrategia para burlar este síntoma en ti mismo y aprovecharlo cuando le suceda a tu oponente.

Tómate un descanso.
El buen poker se trata de lidiar bien con la presión del momento. Presiona un jugador lo suficiente y sus instintos pre-históricos saldrán a la luz, empujándolo hacia el tilt. Si te sientes ansioso, nervioso y estás perdiendo tus fichas es porque estás comenzando a entrar en tilt. Lo mejor que puedes hacer en estas situaciones es reducir tus pérdidas y buscar pastos más verdes. Pero si sigues en el juego y te siguen limpiando las fichas de enfrente, es mejor irte inmediatamente antes que el Neanderthal dentro tuyo salga a destruir todo lo que tienes. Sale a caminar, tómate un vaso de agua, ve televisión o sea lo que sea que te haga relajar y tranquilizarte. Con la mente clara, deberías poder pensar nítidamente respecto al porqué estabas en esta situación y qué es lo que puedes y debes hacer para arreglarla. En un torneo, sin embargo, esto se hace un tanto más difícil, pero aun así puedes respirar hondo y tranquilizarte por un par de manos para analizar tu juego.
¡Así es el poker!
Si has sufrido una derrota brutal y algún chistosito resuelve decirte que “¡así es el poker!”, probablemente querrás triturar sus entrañas. Está bien sentirse así, pero no está bien reaccionar de acuerdo a ello. Recuerda que a pesar de tu rabia, lo que dice ese sujeto es verdad. Lo mejor que puedes hacer es recordar todos los pozos que has ganado y que ya los recuperarás. Perder la paciencia después de perder tan brutalmente es una clara señal de que estás entrando en tilt y los demás jugadores se aprovecharán de ello – es como echarle saber a un tanque de tiburones. Pero si en vez de alterarte, dices frases como “buena mano” o “así es el poker”, dejará en evidencia de que estás conciente que lo que pasó fue un golpe de suerte y que una mala mano no afectará tu juego.
Úsalo.
La venganza es un plato que se sirve frío. ¿Sientes que se te viene el tilt? Mejor pregúntate si ello se debe a que apostaste demás y terminaron por atraparte. Sea cual sea la razón, los jugadores inteligentes entienden que la frustración proviene del hecho que están hacienda algo mal. Si eres capaz de canalizar tus emociones con tal de mejorar tu estrategia, te encuentras en una posición aventajada. Basta con que pierdas una o dos manos fuertes para que los demás jugadores comiencen a buscar señales de tu instinto pre-histórico. Pero si puedes mantenerte en tus casillas, entonces basta esperar pacientemente tu turno de atacar de vuelta con manos sólidas contra los jugadores que creen que eres débil. Si tienes la suerte de sacar un juego monstruosamente bueno luego después de recibir una paliza, te encuentras en la perfecta posición para redimirte de tus errores fingiendo señales de tilt con enormes apuestas que otros jugadores creerán que se debe a un desesperado arrebato.
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