Las impredecibles maniobras de Tony G se vieron potenciadas cuando el lituano obtuvo un par de aces que le permitieron desatar toda su verborrea en la mesa

Jugar ante oponentes como Tony G no es fácil para nadie. Sus impredecibles maniobras junto con su particular personalidad lo hacen un rival de temer que lo hacen muy complejo de leer.

En este spot, y con un poderoso par de cohetes en mano, desplegó toda su característico “trash talking” para involucrar a sus rivales en una mano que dejó decenas de miles de euros sobre la mesa.