La gente cercana a mí que no está relacionada con el mundo del póker, siempre me pregunta cómo es un día normal para mí. Por lo tanto, creo que sería interesante empezar arrojando un poco de luz sobre esa cuestión. Principalmente, tengo cuatro cosas en las que centro mi energía durante el día. Éstas son viajar para jugar grandes torneos, jugar partidas de cash en Las Vegas, enseñar a mis estudiantes y hacer deporte. Últimamente he pasado la mayoría de mi tiempo enseñando a mis estudiantes y haciendo deporte.

Vamos hacer un resumen de lo que sería un día normal para mí:

Me levanto sobre las 9 de la mañana, últimamente debido a las obras que están haciendo en la calle, me bebo una “deliciosa” bebida verde saludable y repaso mis emails y las redes sociales para ver si está pasando algo importante en el mundo. Después de esto, es la hora de empezar a trabajar.

En los últimos tiempos, mi trabajo de cardio se ha centrado en ir a jugar algo de baloncesto a la UNLV. Llego a casa sobre a las 3 o las 4 de la tarde, inicio sesión en Eat24 y encargo mi plato favorito de salmón para que me lo traigan a la puerta de mi casa, y después de disfrutar de la comida, empiezo a preparar mis lecciones de ese día. Ahora mismo, en vez de enseñar a jugadores de póker online como solía hacer antes, estoy enseñando a jugadores de póker en vivo, tanto de torneo como de cash. Al principio fue difícil cambiar el enfoque, ya que ambos tipos de juego son muy diferentes. Cuando daba clases de jugadores de torneo online, simplemente les pedía el historial de manos y lo repasaba con ellos. Pero ahora al tener que enseñar a las personas en carne y hueso, he tenido que aprender a ser más creativo.

Normalmente, los jugadores compran las lecciones en paquetes de cinco. Divido estas cinco lecciones para poder cubrir cinco puntos clave de la estrategia. Estos puntos clave son:

  • Cómo manejarse en boards de diferentes texturas cuando tu oponente está por delante
  • ¿Es mejor llevarse un bote en una, dos o tres apuestas cuando estamos por delante?
  • Situaciones de 3bet y cómo jugarlas post flop
  • Sacar el mayor valor contra un fish (apuestas creativas después del flop)
  • La quinta lección engloba las anteriores para repasar todos los conceptos estudiados

Cada lección necesita ser preparada, ya que enseño mediante ejemplos que yo creo. Cada estudiante tiene diferentes puntos débiles, y agrupo todos ellos en un ejemplo para ayudarles a corregirlos.

Por ejemplo, hace poco he tenido un estudiante que tenía la costumbre de jugar muy pasivamente en boards peligrosos, incluso si sus cartas ganaban a la mayoría de rangos de mano de sus rivales. El ejemplo que le di al estudiante fue una mesa con JT8. Digamos que el rival es un hombre de mediana edad que abre desde early position, y que solamente hacemos call con JsTs desde el cutoff. Estamos en un bote heads-up, y nuestro rival hace una apuesta de continuación de 30$ en un bote de 40$, jugando con stacks efectivos de 1.000$ (una situación normal en una partida de 2$/5$).

¿Deberíamos subir o solamente hacer un call? Si subimos, ¿qué hacemos si vuelve a resubir? La segunda pregunta era lo que le paralizaba, ya que está situación le daba miedo. Como resultado, normalmente solamente hacía call en vez de subir. Cuando analicé las combinaciones de manos para el, se dio cuenta de que ese jugador casi nunca abriría con Q9 y muy raramente con 97, por lo que seguramente tenga un set (del que tenemos dos cartas que lo bloquean) o una mano que es más débil que la nuestra. Por otro lado, hay muchas posibilidades de que se vuelva loco con una mano como AA, KK, o QQ. Incluso AJ no sería suficiente para mejorar nuestra mano y perdería bastante dinero.

Cada debilidad puede ser ilustrada en un ejemplo. Como profesor, mi trabajo es dar un número de ejemplos que eviten los fallos mentales que hacemos continuamente. Después de haber enseñado a más de 130 estudiantes y haber respondido cientos de preguntas en foros, he creado una lista de 50 ejemplos para cada estudiante, y cada ejemplo destaca un punto de estrategia clave.

Nunca me he encontrado con un estudiante que haya leído los 50 ejemplos y no haya encontrado fallos en su juego, aunque está claro que algunos estudiantes tienen más fallos que otros. Todos cometemos errores. Todos tenemos tendencias que hacen que en ciertos momentos no actuemos lógicamente, ya sea por el miedo o por estar jugando un bote que no deberíamos estar jugando.