El poker es considerado un juego de azar en muchos lugares. Nosotros sabemos que no es así, pero ay que reconocer que no soprende mucho que la gente piense eso. Se juega con cartas, se apuesta y los que tienen suerte, generalmente ganan. Claro que todo el que juega una partida de poker amateur en la casa no tiene contemplado el largo plazo, pero al parecer el Congreso de EE.UU. lo está empezando a ver de esa forma…

 

 

El más que conocido senador estadounidense, Harry Reid, siempre ha luchado por la legalización del poker online en el gigante del Norte, pero siempre se ha encontrado con un senado reacio a darle el gusto de cumplir ese sueño.

 

Sin embargo, hace poco, como todos ya sabemos, el Wire Act fue interpretado de una nueva forma y, como si fuera de la nada, los estados tenían autonomía para regular el poker online, lo que fue una excelente noticia para estados como Nevada y New Jersey, que ya han dado luz verde a sus leyes (aunque aún no las ponen en práctica).

 

Eso no le gustó a Reid, quien quiere el poker legalizado en todo el país. A sus contrincantes republicanos tampoco les gustó la idea y quieren prohibirlo en todo el país. Ahora, queda la duda: ¿cómo lograr pasar una ley que deje a ambos lados más o menos contentos y lograr hacer que todo el país se encuentre bajo una sola legislación cuando se trata de juego online? La respuesta que tuvo Reid fue inesperada: prohibir, a nivel nacional, todo tipo de juegos con apuestas reales, con la excepción del poker… y a los republicanos les gustó la ley.

 

Es decir, si el día de mañana, esta ley pasa tal cual, los norteamericanos solo podrán jugar poker online. Si quieren jugar a la ruleta, mejor irse a Las Vegas, Reno, Atlantic City o algún casino indio por ahí. Online, ya nada.

 

No nos gusta la ley, pero al menos no se meterían con nuestro juego favorito…