El canadiense “olfateó” la mano de su rival e hizo una notable salida.

En el póker no solo se gana derrotando al rival con una mejor mano o un “bad beat” en el river sino que también se logra la victoria cuando foldeas una jugada que iba directo a los bolsillos de tu oponente.

La magia de la lectura o el olfatear el rival es uno de las herramientas que usan los pro como, Daniel Negreanu, que en esta mano ante el experimentado Johnny Chan, nos deja claro porque es una estrella del póker mundial.