Una vez más la WSOP nos trae una mano para no entender y sin explicación.
Está más que claro que la esperanza es lo último que se pierde, pero, cuando sabes que tu oponente tiene la mano ganadora, lo que todo jugador hace es simplemente “fold”. Sin embargo, el jugador Greg Mueller hizo oídos sordos a su cabeza e increíblemente regaló sus fichas a su rival en una de la tantas manos del WSOP.
