Hay muchas similitudes respecto al póker con muchos otros campos, y uno de ellos es el intercambio financiero. Es un área donde la disciplina, preparación, selección de juegos, control del dinero, y una amplia variedad de otras habilidades y atributos son tan imporantes como lo son en el poker.

Pero cuando estudias los hábitos de las personas que trabajan en el intercambio financiero, escucharás que dirán que el intercambio es una experiencia de vida. No hay reglas que seguir que nos garanticen el éxito, no hay ningún plan para imitar o copiar. Es solo cuando te hundes en él día tras día, y experimentas los aspectos negativos (en un sentido financiero) que realmente comienzas a entender lo que en realidad significa.

Puedes leer libros y escuchar a gente hablar acerca de que la varianza es normal, y que  las pérdidas se deben de esperar. El problema es que el póker es jugado por seres humanos, y los seres humanos tienen emociones.

No importa si es intercambio financiero, apuestas de deportes o póker, lo que importa es que habrán días en los cuales te patearán los dientes y perderás tu dinero, y tú no habrás hecho nada incorrecto.

Todos sabemos que esto sucederá pero, ¿cuánta gente realmente lo acepta psicológicamente? Si lo hicieran, no existiría el tilt en el póker. Es la batalla contra ti mismo el mayor obstáculo en el juego. Siempre se dice que los perfeccionistas son los que sufren más en la vida. Bueno, los perfeccionistas no sirven para el intercambio financiero por la simple razón de que necesitan que todo sea perfecto antes de presionar el gatillo y arriesgar dinero.

La varianza negativa extrema es, en mi opinión, el mayor obstáculo que un jugador de póker tiene que superar. De hecho, las rachas negativas no tienen que ser tan severas, porque si son percibidas como severas por los ojos del individuo, entonces sí son severas.

El problema es que como el póker es tan interesante, atrae un amplio rango de personas. Esto significa que puede atraer a personas que no están psicológicamente preparadas para el juego, o su actitud para arriesgar es demasiado pequeña.

Una vez que puedes aceptar que la manera en que juegas al póker es una extension de tu personalidad, entonces eso es un gran comienzo. La manera en la que eres como persona, la manera de cómo te sientes en cualquier día, tu manera reaccionar ante pérdidas o eventos adversos, tu manera de tratar del dinero, etc, tendrá un gran impacto en tu juego de póker.

Si piensas que el póker es simplemente acerca de jugar bien las cartas, entonces tienes muchísimo que aprender todavía. Algunas personas parecen tener la personalidad y carácter ideales para el póker. Algunos nunca lo tuvieron, y jugar al póker es una constante batalla contra si mismo.

Pero las buenas noticias son que no estás solo en esa batalla. Si puedes realmente mantenerte bajo control la mayoría del tiempo, incluso al enfrentar terribles eventos adversos, entonces serás un oponente formidable para tus enemigos.

Había una vez a un multi-millonario que nunca apostaba más de unos pocos dólares cuando iba al casino. Lo hacía a pesar de su capacidad financiera de manipular grandes cantidades de dinero. Lo que esto demuestra es que puede ser difícil alterar tu actitud de arriesgar dinero, por más que tengas mucho. Esto también significa que las probabilidades de lograr ir desde límites bajos a altos son casi nulas, ya que hay más de este proceso que simplemente ser un buen jugador.

Los jugadores que frecuentan los juegos más grandes del mundo no son siempre los mejores jugadores. Muchos de ellos simplemente tienen más músculo financiero, o tienen una actitud agresiva con el dinero. No puedes simplemente crear un perfil personal de riesgo de la nada. Eres lo que eres, y puede ser mejor que lo aceptes desde el comienzo, porque luego y solo luego tu vida en el póker se volverá mucho más fácil y menos estresante.

Dinos, ¿te identifica este obstáculo?