Hace un tiempo atrás, publicamos en PokerChile una noticia que anunciaba que en el canal gringo CBS, a través de su clásico programa "60 Minutes", iría al aire un reportaje sobre los fraudes del poker en línea que escandalizaron nuestro mundo. Ayer (domingo, 30 de noviembre), se emitió tal reportaje.
La web de la CBS, que hasta el día de ayer mostraba unos dos minutos del reportaje y una breve sinopsis, da ahora muchísima información sobre lo emitido para todos aquellos que no pudimos verlo, además de varios videos que muestran (en total unos 15 minutos de lo emitido) se transcriben todas y cada una de las palabras del “documental”.
El reportaje me pareció bastante completo e informativo, aunque a ratos aburre un poco al que entiende de poker debido a que se explica con peras y manzanas para todo público entienda. Tampoco me gustó el tono alarmista y oscuro que deja sobre el poker en línea, pero así están las cosas hoy por hoy en EE.UU. En este link a Youtube puedes verlo.
Para aquellos que no entiendan inglés, aquí les tenemos un resumen del reportaje en español que se publicó en el sitio NoticiasPoker.es:
Después de una introducción en la que se rememora el triunfo de Moneymaker en el 2003 y algunos datos de sobra conocidos para nosotros como la sencillez de comenzar a jugar, el hecho de que los jugadores son de todos los lugares del mundo etc, comienzan las afirmaciones que más ampollas han levantado en los 208 comentarios al reportaje.
Para comenzar, se afirma que la industria del poker online, que mueve unos 18 mil millones de dólares al año, es ilegal en Estados Unidos, añadiendo que se trata de un sector prácticamente sin regularizar y sin supervisión.
Sin embargo, todo esto parece más bien una introducción, ya que pronto se comienza a dar detalles del escándalo de los superusuarios. Los datos son los que ya conocemos: varios jugadores en Absolute Poker y Ultimate Bet comienzan a perder grandes sumas ante absolutos incompetentes que nunca pierden.
Witless, Paredes y Ravitch son algunos de los jugadores que cuentan su experiencia. Gracias al historial de manos de uno de los tramposos, Michael Josem realizó un análisis estadístico del win rate de uno de los hasta entonces presuntos timadores, tras su análisis establecía que la probabilidad de que el jugador ganara todas aquellas manos era la misma que la de acertar una entre un millón seis veces consecutivas. Algunos de los videos de estas manos podéis verlos en YouTube.
Como sabemos, y gracias a aquel historial se supo que la IP del tramposo pertenecía a un empleado de Absolute Poker, pero ahora es donde comienza la parte que puede resultar más interesante. La CBS considera que la decisión de la comisión no ha sido más que un tirón de orejas para el dueño de ambas salas, Joe Norton.
Entre otras razones, porque no se han retirado las licencias. Ante esta afirmación, el actual director de la Kahnawake responde que no se ha considerado necesario al demostrarse durante la investigación que Norton no tomó parte en las “trampas”, por un lado, y por otro alega que la comisión tenía miedo de que esta decisión afectara a los jugadores, que podrían no recibir su compensación económica.
De las propias salas se dice en el reportaje que no han querido hacer declaraciones aunque se sabe que su postura oficial fue la de aceptar su responsabilidad por pasar por alto algunos problemas de seguridad en el software aunque dejando bien claro que fueron determinados empleados quienes unilateralmente realizaron la estafa.
Quien sí responde a las preguntas es F. Catania, antiguo director de la New Jersey Division of Gaming Enforcement, que afirma que gracias los jugadores pudo destaparse el escándalo de los superusuarios y que se sospecha que el “cerebro de la operación” sería una de las grandes figuras del mundo del poker y al ser preguntado por un nombre concreto indica que el único nombre revelado por la Comision es el del ganador de las WSOP del 94: Russ Hamilton.
Bien, para concluir y según la Comisión de Juego, Hamilton y otros cinco colaboradores “anónimos” estafaron más de 20 millones de dólares y, sin embargo, nada parece indicar que se lleve a cabo una investigación penal del suceso.
A este respecto Delisle afirma para la CBS que la organización a la que representa quiere colaborar con cualquiera que pretenda hacer justicia con los involucrados aunque también ha declarado que el principal problema para ello es localizar a los implicados.
Parece que desde el programa 60 Minutes se ha intentado localizar a Hamilton mediante una llamada telefónica a su domicilio donde se les dijo que regresaría pronto y, por supuesto, ni él ni nadie en su nombre se ha puesto en contacto con ellos.
El reportaje acaba con una respuesta contundente de Witteles a la pregunta de: CBS: “Si no hubieras investigado todo este tema por tu cuenta ¿Crees que esto seguiría pasando?” Witteles: “Estoy seguro de que esto podría seguir pasando, es evidente que la gente que hizo esto es muy codiciosa. Pero lo preocupante de todo esto es que podrían existir muchas otras cuentas, incluso en otros sitios desde las que no se esté “trabajando” con la misma negligencia… Y puede que en esos lugares siga sucediendo”.