En Agosto de 2012, Phil Ivey le ganó al Casino Crockfords 7,7 millones de libras jugando Baccarat, sin embargo, fue dinero que no pudo llevarse a casa porque el casino consideró que hizo trampa y le retuvo las ganancias. Según Ivey no hizo trampa por lo que el tema tras varios intentos de negociación se fue al Tribunal Supremo de Londres en Mayo de 2013 por una denuncia por parte de Ivey.

Ivey aprovechó una falla en el patrón impreso en la cartas, las que explotó para ganar, lo que para el casino eso es considerado trampa, no así para Ivey. A grandes rasgos esta era la discusión que al final el lunes recién pasado el juez Mitting presentó la siguiente resolución:

“El consiguió una ventaja que el juego no permite” dijo Mitting de acuerdo con el Bloomberg Businessweek. “Eso desde mi punto de vista es un engaño”

Ivey presentó su opinión diciendo lo siguiente:

“Creo que utilizamos una extrategia legítima y no hicimos más que explotar fallos que el Crockfords debería arreglar tomando las medidas adecuadas para protegerse de jugadores de mi capacidad”. “Es evidente que hoy el juez no ha pensado lo mismo”.

Al parecer Ivey no dará su brazo a torcer y seguirá en la pelea, tiene la opción de renovar la demanda ante la Corte de Apelaciones.

¿Qué opinas tú, hizo o no hizo trampa?