El vuelo entre Londres y Las Vegas me dio tiempo para repasar muchas cosas que tuve la oportunidad de vivir en el magnífico evento organizado por la IFP. Se está gestando un enorme proyecto, que seguramente pondrá a nuestro apasionante deporte en el lugar destacado que le corresponde.
Quizá una de los aspectos de mayor relevancia, es la calidad de personas con las que me tocó compartir mi tiempo. Ratifiqué la calidad de deportistas de los jugadores y de los dirigentes de la IFP. Esta era una gran preocupación del Presidente Anthony Holden, quien trabajó incansablemente, liderando en todo momento a su gente.
Gracias públicas a Oliver Chubb, Varun Goenka y a todos quienes laboran en la IFP. Ellos hicieron posible la organización de esta primera copa mundial, que será recordada como un hito de la historia que se está comenzando a escribir.
De los jugadores, mil cosas que hablar. La camaradería en el Torneo de Naciones, la mística de la competencia, la ética deportiva siempre presente. Solo vi caras felices, de quienes ganaron y quienes perdieron. Todos compitieron sanamente por su camiseta.
Notable y mención aparte, el equipo brasilero. La verdad es que me impresionó la amistad que tienen entre ellos. Jugadores de la calidad de Alexandre Gomes, Andre Akkari y Felipe Mojave, todos comprometidos sin ningún tipo de protagonismos. Ni hablar del presidente de la Confederación Brasilera, Igor Trafan. En dos palabras – como decimos en Chile – un tipazo.
Estoy muy satisfecho de también haber conocido y compartido con los presidentes de las demás federaciones latinoamericanas. La de Argentina, representada por Carlos Charly Gonzalez; Miguel Fábregas de México, Jeffry Valverde y nuestro querido amigo Humberto Brenes de Costa Rica. Creo que la amistad generada será el punto de partida de una etapa de grandes proyectos y desafíos.
De mi desempeño en el torneo “The Table”, solo puedo decir que su estructura era demasiado “turbo” y que en una mano perdí poco menos de ¾ de mi stack. De ahí en adelante no tuve como repuntar. En todo caso, el torneo fue una cosa casi anecdótica. Lo importante fue que los objetivos del viaje se cumplieron plenamente.
Espero que Chile pronto pueda ser parte de la familia IFP, por la importancia que esto tendrá en el desarrollo del poker nacional. Una vez más, hago una invitación a la comunidad, para ser protagonistas de nuestra institucionalidad, proceso irreversible y en gestación en todo el mundo.
Sacado textual del blog de Rodrigo Reyes.