Imagen de Codex 19 ago 2026, 02_25_44 p.m.Felipe Morbiducci ha pasado por prácticamente todos los espacios del ecosistema del póker: fue jugador competitivo, creó y dirigió medios especializados y, con los años, asumió un rol como organizador y dirigente deportivo.

En el ámbito de las comunicaciones fue director de Card Player Chile, participó en proyectos como DimePoker y actualmente dirige QuintaVisión, un medio regional de televisión. Desde esos espacios ha contribuido a informar, difundir y promover el desarrollo del póker en Chile y Latinoamérica.

Hoy preside la Federación Nacional de Poker Deportivo de Chile, es director fundador de la Confederación Panamericana de Poker —con sede en Brasil— y una de las principales figuras detrás de CLSOP Poker Series, un circuito que reúne competencia internacional, turismo y la experiencia de jugar al póker en el Caribe.

En esta conversación buscamos conocer al hombre detrás del jugador, el comunicador y el organizador; descubrir cómo nació CLSOP y conversar sobre los desafíos que aparecen cuando deporte, entretenimiento y dinero se sientan en una misma mesa. Una mesa en la que, por supuesto, nadie quiere ser el primero en levantarse.

1. Felipe, antes de hablar de CLSOP, ¿cómo apareció el póker en tu vida?

El póker apareció como una actividad familiar. Empecé jugando con mis sobrinos para compartir y conectarme más con ellos. Lo que comenzó como algo recreativo terminó despertando una inquietud mucho más profunda. Digamos que entré por algo recreativo y terminé encontrando una vocación; no era exactamente el plan del día

2. ¿Cuándo comprendiste que tu lugar en esta industria no iba a ser solamente el de jugador?

Me cautivó el potencial transformador del póker. Es una disciplina que te obliga a aprender, desaprender y volver a aprender.

Con el tiempo entendí que sus herramientas —análisis, disciplina, manejo emocional, adaptación y toma de decisiones— podían aplicarse a la vida, los negocios y cualquier proyecto. Ahí descubrí que mi aporte podía ir más allá de jugar.

3. ¿Qué te enseñó el póker como jugador que después pudiste aplicar como organizador?

El póker me enseñó a decidir con información incompleta, como ocurre tantas veces en la vida. Nunca tienes todos los antecedentes ni puedes controlar por completo el resultado; lo que sí puedes controlar es la calidad de tu decisión.

Como organizador sucede lo mismo: evalúas escenarios, administras riesgos y tomas la mejor decisión posible. La diferencia es que, si sale mal, no puedes echarle la culpa al river.

Esa es probablemente una de las mayores enseñanzas que me ha dejado mientras mas decisiones correctas seas capaz de tomar en el tiempo, mayores serán tus probabilidades de obtener buenos resultados .
Como organizador ocurre lo mismo.

4. CLSOP nació en medio de la pandemia, primero con una experiencia virtual y luego con eventos presenciales en el Caribe. ¿Cuál fue la idea inicial?

CLSOP nació, en cierta forma, para continuar el legado del LPS, un circuito que tuve el privilegio de apoyar y luego liderar en algunas de sus paradas en Chile.

La pandemia aceleró la búsqueda de un nuevo modelo. La primera experiencia fue virtual, pero siempre supimos que el póker necesitaba recuperar el encuentro presencial, la competencia entre países y la comunidad que se forma alrededor de una mesa. Tomamos ese aprendizaje y empezamos a construir una identidad propia. Porque la pantalla resolvía muchas cosas, pero todavía no sirve para brindar después de un torneo.

CLSOP tomoó esa experiencia y comenzó a construir su identidad

5. ¿Qué problema del póker latinoamericano querías resolver?

Más que resolver un problema puntual, queríamos unir fuerzas. Latinoamérica tiene jugadores, federaciones, medios, operadores y comunidades con mucho talento, pero históricamente hemos trabajado de manera fragmentada; cada uno con buenas cartas, aunque jugando su propia partida.

La oportunidad está en conectar esas capacidades y consolidar el póker como disciplina deportiva mental, con instituciones y competencias capaces de sostener su desarrollo. Si construimos bien esa base, muchas otras cosas llegarán como consecuencia.

6. ¿Por qué eligieron el Caribe como centro del proyecto?

Porque encontramos condiciones muy favorables para desarrollar el concepto: salones preparados para grandes encuentros, infraestructura hotelera y destinos atractivos.

El Caribe, además, permite que un jugador compita mientras su familia disfruta de unas vacaciones. Es un acuerdo bastante razonable, además de que el concepto comenzó a tranformar la imágen de CLSOP.

7. ¿Dónde imaginás a CLSOP dentro de cinco años?

Lo imagino como una plataforma latinoamericana capaz de conectar jugadores, federaciones, salas, operadores y circuitos internacionales, además de organizar sus propios eventos.

El desafío es desarrollar una estructura deportiva y tecnológica donde CLSOP pueda pueda funcionar en distintos mercados sin perder su identidad. Crecer, sí; convertirnos en una franquicia sin acento latinoamericano, no.

8. ¿El futuro está en continuar dentro del Caribe o en transformarse en un circuito itinerante?

El Caribe seguirá siendo parte de nuestra esencia, pero el concepto nació preparado para viajar. Queremos llegar a distintos países mediante alianzas locales y conservar una misma estructura deportiva, tecnológica y comunicacional.

El futuro será más internacional. Al fin y al cabo, las fichas son trotamundos.

9. Llevás más de una década defendiendo que el póker debe ser reconocido como deporte mental. ¿Qué significa exactamente esa definición?

Significa entender que el rendimiento de un jugador no se mide por una mano ni por un torneo aislado. En el largo plazo aparecen capacidades concretas: estudio, estrategia, matemáticas, lectura de escenarios, disciplina, concentración, manejo emocional y toma de decisiones bajo presión.

Cuando esas habilidades se expresan en competencias organizadas, con reglamentos, rankings, selecciones y representación nacional, la dimensión deportiva se vuelve evidente. Una mala mano puede tocarle a cualquiera; sostener buenos resultados durante años ya es otra historia.

10. Recientemente dijiste que el póker necesita nuevos líderes deportivos. ¿Por qué no aparecieron antes?

Durante muchos años, gran parte de la conversación estuvo concentrada en el negocio o el entretenimiento. Eso dejó en segundo plano la formación de instituciones y dirigentes.

Hoy necesitamos líderes capaces de construir comunidad y oportunidades para quienes vienen detrás. No podemos depender siempre de las mismas personas: hay que formar nuevos jugadores, nuevos dirigentes y nuevos líderes con objetivos comunes.

Por eso quiero invitar especialmente a los más jóvenes a involucrarse, no solo como jugadores, sino también como organizadores, comunicadores y futuros dirigentes. El póker latinoamericano necesita sus ideas, su energía y una mirada nueva. No hace falta esperar a tener todas las respuestas para empezar; en este deporte, como en la vida, nadie recibe todas las cartas boca arriba.

11. Después de tantos años, ¿qué te sigue emocionando cuando entrás a una sala llena de mesas?

La energía. Ver a personas de distintos países, edades y realidades compartiendo una misma pasión sigue siendo especial.

Hoy me emociona especialmente ver a jugadores jóvenes incorporarse, a países organizarse y a personas que antes solo jugaban empezar a construir comunidad. Ahí uno siente que está creciendo algo más grande que un torneo. Y, por unos minutos, hasta se olvida de todos los obstaculos para llegar hasta ahí.

12. ¿Con qué expectativas llegan a esta nueva edición de CLSOP?

Queremos consolidar una propuesta del poker deportivo conviviendo con el descanso y la familia. Habrá torneos pensados para destacar las cualidades deportivas del juego y una experiencia internacional ligada al destino.

El éxito no se mide solo por la cantidad de acreditaciones. Queremos que el jugador termine sintiendo que participó de algo diferente y que su familia se sienta parte.

13. ¿Qué diferencia quieren marcar frente a otros grandes festivales de póker de la región?

No queremos copiar formatos, sino profundizar una identidad propia. Nuestra diferencia está en combinar la competencia individual con selecciones, equipos y representación nacional, dentro de un entorno caribeño.

La aspiración es simple de explicar y difícil de lograr: que al escuchar CLSOP la gente piense de inmediato en Latinoamérica. Si además piensa en volver, mejor todavía.

14. ¿Qué lugar ocupará este año el Torneo Olímpico?

Es una de las competencias que mejor representa nuestra visión. Fuimos pioneros en crear la Copa de las Naciones, una competencia por países, y también en entregar medallas olímpicas dentro de un circuito de póker destacando el deporte. En ese momento estábamos proponiendo algo que todavía no existía en la región: que los jugadores dejaran de competir únicamente a título individual y pasaran a representar una bandera.

Por eso realizamos el Torneo Olímpico antes del Main Event. Durante unas horas hay compañeros, estrategia de equipo, puntos y orgullo nacional en juego. Para mí, esa energía demuestra que el póker también puede vivirse como un verdadero deporte colectivo. Porque perder una mano a solas duele, pero acompañado duele menos.

15. ¿CLSOP busca consolidarse en República Dominicana o proyecta sumar nuevas sedes latinoamericanas?

CLSOP ya está preparado para asumir nuevos desafíos en Latinoamérica. Hemos desarrollado una base tecnológica propia —con plataforma web y futuras aplicaciones móviles— para integrar registros, competencias, rankings y servicios vinculados a los eventos.

De cara a 2027, queremos abrir esa infraestructura a salas y operadores globales interesados en crear experiencias presenciales en la región. La meta es que CLSOP no sea solamente un circuito, sino un puente entre el póker internacional y Latinoamérica, construido sobre una base diferente: tecnología propia, identidad regional y una visión de largo plazo.

CLSOP no se construye solo con jugadores y grandes eventos, sino con personas comprometidas que están presentes en cada etapa y nos ayudan a seguir creciendo, mejorando y llevando el circuito cada vez más lejos.

Por eso quiero agradecer al Coral Reef Casino, en Sosúa, y especialmente a su director general, Jesús Rafael Cabrera, por confiar en nosotros y abrirnos las puertas para llevar esta experiencia internacional a Puerto Plata. También quiero darles las gracias a su equipo y a todas las personas que trabajan detrás de cada evento. Muchas veces no aparecen en la foto, pero sin ellas la foto ni siquiera existiría.

A todos ellos, mi cariño y mi reconocimiento. Y a los jugadores, familias y amigos del póker latinoamericano, los esperamos con los brazos abiertos en CLSOP 2026 para compartir mucho póker, Caribe y buena compañía. Porque cada uno juega sus propias cartas, pero todo se disfruta más cuando compartimos la mesa.