El 18 de agosto de 2016 comenzaba en Casino Enjoy Pucón una nueva etapa del Campeonato Nacional de Póker EPS. Cuatro días después, el torneo terminaría con Sebastián “Conejo” Ruiz levantando el trofeo tras protagonizar una de las grandes remontadas del circuito chileno.

Aunque en sus primeros años se definía como un jugador principalmente online y de apariciones esporádicas en los grandes torneos en vivo, Sebastián ya había demostrado que podía competir al máximo nivel.

En 2010 había ganado un torneo Pro de Enjoy en Viña del Mar, superando un field de 156 jugadores. En 2014 conquistó el Latin Poker Series de Chile en Puerto Varas y se llevó US$30.110. Ese mismo año consiguió un cuarto lugar en un torneo de Omaha del SCOOP, con un premio de US$70.550. En 2015 también llegó hasta el puesto 16 del WPT Lucky Hearts Poker Open, disputado en Estados Unidos entre 1.027 participantes.

Su filosofía en las mesas combinaba paciencia, observación y capacidad de adaptación. En una entrevista concedida durante sus primeros años, Ruiz explicó que comenzaba los torneos con tranquilidad, estudiaba el comportamiento de su mesa y luego modificaba la velocidad de su juego cuando la estructura y los rivales lo exigían.

Esas cualidades volverían a aparecer en Pucón.

El Main Event de la tercera fecha del EPS 2016 tuvo una entrada de $330.000 y reunió 271 inscripciones, generando un pozo de $81.300.000. Solo 36 jugadores entrarían en premios.

El “Conejo” llegó a la mesa final con 1.300.000 fichas, segundo en el conteo entre los nueve sobrevivientes. Después de superar una definición cargada de nombres importantes del circuito nacional, alcanzó el heads-up frente a Armando Espinoza.

El duelo final comenzó cuesta arriba: Espinoza tenía 4.380.000 fichas, mientras que Ruiz contaba con apenas 1.370.000. Su rival disponía de más de tres veces su stack.

Pero Sebastián no dio por terminado el torneo.

Con paciencia y experiencia, logró revertir la desventaja, tomar el control del mano a mano y completar una remontada que le entregó el título de campeón. Por aquella victoria recibió $18.146.800, mientras que Espinoza obtuvo $11.079.600 por el segundo lugar.

No fue un triunfo aislado ni una aparición inesperada. Fue otra confirmación de la trayectoria de un jugador que ya había brillado dentro y fuera de Chile, tanto en las mesas virtuales como en los principales circuitos presenciales.

Meses después, Ruiz cerraría un gran 2016 ganando el Torneo Ranking del EPS y obteniendo como premio un paquete para disputar la WSOP 2017 en Las Vegas.

A diez años de aquella jornada, recordamos a Sebastián “Conejo” Ruiz y una remontada que ocupa un lugar especial en la memoria del póker chileno.