Delvis “Cerberus” Ramos ha vivido de cerca la evolución del póker en República Dominicana, tanto desde las mesas como desde la organización. Hoy es una de las personas involucradas en llevar el CLSOP a Puerto Plata, Sosúa un festival internacional que reunirá durante diez días a jugadores dominicanos y extranjeros frente al Caribe. Conversamos con él sobre su historia, los desafíos de construir una comunidad de póker y lo que significa apostar por Sosúa como nueva sede del circuito.

Delvis, ¿cómo fue tu primer contacto con el póker y qué fue lo que te atrapó?
“Mi primer contacto con el póker fue puro random, pura casualidad. Estaba con mis amigos de la escuela; cada quien, ya a su edad, comenzó a conseguir trabajo. Yo tenía un trabajo en un restaurante y mis amigos abrieron un casino; ellos fueron a hacer entrenamientos para trabajar. Mientras yo trabajaba en el restaurante, la mayoría de mis amigos pasaban en el transporte frente al restaurante y siempre me llamaban: ‘¡Delvis, Delvis, vámonos, vámonos!’. Y no sé, de la nada agarré y fui. Había una vacante para un deporte nuevo que se estaba expandiendo, que era justamente el póker. Hice un entrenamiento allá y todo comenzó así, de manera súper natural.”

¿De dónde viene el apodo “Cerberus” y qué representa para ti?
“Mi apodo, Cerberus… Bueno, de por sí soy amante de la cultura geek: del anime, los videojuegos… En una etapa también hacía cosplay y asistía a todos los eventos que podía, hasta que el trabajo me atrapó por completo y tuve que dejar el 99 % de mis pasatiempos. Y, claro, está Cerbero en el Infierno de Dante, en La Divina Comedia. De ahí dije: ‘No, ya este nombre es mío para siempre’.”

¿Cuál fue la experiencia que más marcó tu recorrido dentro del póker dominicano?
“La experiencia que más me marcó a nivel personal dentro del póker fue justamente mi primer día de entrenamiento. Cuando fueron explicando las reglas y todo lo demás, yo no sabía qué le ganaba a qué, pero lo fui entendiendo rápidamente.
En una mano de práctica había posibilidad de escalera y todos se quedaron. Yo me puse a contar con los dedos para representar que tenía una escalera máxima. Le pregunté a la persona que nos estaba dando el entrenamiento si tener cinco cartas corridas era una escalera máxima y me dijo que sí. Entonces puse todas mis fichas adentro y todos foldearon. Eso fue como un clic que me dejó una idea: ‘Esto es lo que quiero hacer siempre’.”

¿Cómo era la escena del póker dominicano cuando comenzaste y cómo la describirías actualmente?
“Cuando entré en la escena del póker, como te dije, era prácticamente cero, por lo menos en la costa norte. Esa mesa llegó porque la trajeron unos extranjeros y se jugaba Texas Hold’em con límite de apuestas. Era uno-dos y se podía subir el doble solamente una o dos veces.
El cambio ha sido una brutalidad: hoy en día existen muchas variaciones y se juega sin límite. Ha sido un cambio brutal, del cielo a la tierra.”

¿Cómo nació el proyecto de desarrollar una sala de póker en el Coral Reef Casino?
“En cuanto al nuevo poker room del casino, hay que abrir un pequeño paréntesis. Yo trabajaba anteriormente en otra empresa, donde me desarrollé y crecí. Modestia aparte, me considero uno de los mejores del negocio en lo que hago. Llegaron nuevos dueños y no pudimos alcanzar un acuerdo económico.
El Coral Reef Casino ya había mostrado cierto interés en mí y yo tenía una relación más personal con su dueño. Entonces le pregunté si existía la posibilidad de unirme a su equipo y él estuvo encantado. Eligió un área perfecta, comenzó a prepararla y me dijo: ‘Tú garantízame que vienes y yo te preparo esto’.
Fue una locura. Me sorprendió ver tanto empuje con solo contactarlo y decirle que me interesaba formar parte de su equipo. Él respondió de una manera increíble y puso todo, todo, todo a mi disposición.”

¿Cómo surgió la oportunidad de participar en la organización de esta edición del CLSOP?
Delvis: “En cuanto a mi participación en la organización de esta edición del CLSOP, tenemos un colaborador en común que realizó el acercamiento entre ambas partes. El señor Felipe, junto con un amigo, nos visitó y luego las conversaciones fluyeron.
Creo que un amigo de ellos, el señor Paco, ya había intentado un acercamiento con nosotros en 2018. No recuerdo para qué edición era, pero en la empresa donde yo estaba tenía las manos un poco atadas: no había mucho que pudiera hacer y ellos no tenían esa visión, así que no se pudo concretar.
Este año, gracias a Dios, ya todo está listo; el torneo es prácticamente mañana, como quien dice. Mi expectativa cuando comenzamos con los satélites era alcanzar unas 40 inscripciones. Ya las sobrepasamos y vamos rumbo a las 50.”

Se espera concurrencia de todos lados del mundo, ¿Qué imágen piensas que tendrán?
“Esperamos un nivel de participación internacional muy alto. Como te había dicho, tengo entre 20 y 25 años en el negocio. Durante ese tiempo he conocido a muchísimas personas que ya no son solamente clientes, sino amigos, porque hemos mantenido el contacto a lo largo de los años.
Una vez que juegas en el Casino Coral Reef, en mi poker room, te quedas ahí sí o sí, por la atención, el carisma, el buen ambiente y la vibra que se vive. Así se crea un vínculo muy fuerte. Tengo una cartera muy amplia de clientes de diferentes países.
De hecho, solamente con saber que yo estaba participando en la organización, ya se conformaron grupos de Canadá, Estados Unidos, Puerto Rico, Suiza y Dinamarca. Es una locura.”

¿Cómo están trabajando para que el festival beneficie también a los jugadores dominicanos?
Para que el festival beneficie a los dominicanos, especialmente a quienes cuentan con menos recursos, estamos ofreciendo todo tipo de satélites. Tenemos clasificatorios desde los 10 dólares y otros de 25 o 30 dólares. Así, quienes resulten ganadores tendrán la oportunidad de competir por un premio importante, un premio jugoso, con una inversión mínima.”

Si tuvieras que describir esta edición del CLSOP en una sola frase, ¿cuál sería?
“Te lo digo de todo corazón: al principio era una incertidumbre total, porque nunca había planificado ni colaborado en un torneazo de esta magnitud. Pero, al ver la aceptación del público, ahora es puro hype. Así lo describiría.”

Mis gracias absolutas al Señor Jesús Rafael Cabrera por abrirme sus puertas del Casino Coral Reef y poner todo a mi disposición, a nuestro nuevo amigo el señor Felipe Morbiducci y el CLSOP y mas que nada a nuestro clientes amigos del poker que han depositado su confianza en mi alrededor de los años.